Mundo ficciónIniciar sesiónLas ruedas con reborde de hierro del carruaje chocaron contra un profundo bache, lanzándome de la banqueta de cuero. El hombro colisionó violentamente con el marco de la puerta de madera, una brusca punzada de dolor disparándose por el brazo, pero apenas lo registré. Me incorporé de nuevo a trompicones, los dedos hundiéndose en la tapicería de terciopelo al virar el vehículo salvajemente, el fren&eac







