Con destellos deslumbrantes en los ojos, unas 25 personas estaban allí dispuestas a anotar cada una de las palabras que iban a salir de la boca de Damián. La sala donde se realizaban las ruedas de prensa estaba llena de periodistas. Por fin la familia Slimth iba a decir algo sobre su éxito. Llevaba años en la misma posición y apenas Damián decidía dar su preciado tiempo para responder a preguntas tontas pero esta vez era diferente, la razón por la que estaba allí no era otra que por el bien de