Me desperté con el olor a comida, bajé de la cama y fui a la cocina; Dimitri era un lindo al cocinar para mí.
— Buenas tardes — saludó Hayden.
Yo miré a Dimitri, que tenía el ceño fruncido.
— ¿Qué hace él aquí? — pregunté señalando a Dimitri, haciéndome la inocente.
— Lo sé todo — dijo Hayden.
Me acerqué a él rápidamente.
— No le digas nada a Kat, por favor — le pedí.
Hayden me miró con seriedad.
— Te pidió que no metieras hombres a la casa y fue lo que primero hiciste, sin contar que lo dejast