Ambos salimos del apartamento satisfechos y felices, él me acompañó hasta la salida del edificio y cuando ya estábamos allí, él volteó a verme.
— ¿Quieres que te lleve a casa? — me preguntó.
Yo lo quedé mirando y negué con la cabeza. quien diría que este hombre tan odioso y prepotente me preguntaría tal cosa.
— Puedo irme sola — Le dije.
Dimitri respiro profundamente.
— Después no te quejes de mi mala actitud — Me dijo de mala gana.
Yo sonreí un poco, era un poco lindo cuando trataba de ser ama