Días después.
Dimitri me llevó a un lugar completamente diferente, yo lo quedé mirando pero él no dijo nada al respecto, aunque yo sí estaba curiosa por esto. ¿Para qué necesitaría un segundo lugar si su penthouse era enorme y precioso?
— Esta vez no te dejaré escapar — me dijo él.
Dimitri me sacó la camisa y empezó a besar mi cuello, bajando hasta mis pechos, chupando con desesperación mi pezón.
— ¿Por qué tienes otro lugar? — le pregunté.
Él dejó de succionar mi pezón y levantó la vista pa