Cuando íbamos llegando a las puertas de mi trabajo, apareció Joaquín de la nada. Yo me detuve en seco y lo quedé mirando. Él miró a Dimitri y después a mí.
— ¿Es tu amigo? — me preguntó señalando a Dimitri.
Yo voltee a ver a Dimitri que tenía cara de querer matar.
— Si — Le contesté.
Dimitri empezó a reír. Después le tendió la mano a Joaquín y este la apretó.
— follamos de vez en cuando, de hecho, nos estás interrumpiendo, así que házte a un lado que estoy muy cachondo — le dijo Dimitri.
Joaquí