Mundo ficciónIniciar sesiónHannah fue abriendo los ojos poco a poco, se había despertado. Intentó recordar dónde se encontraba, se frotó los ojos, a través de la ventana se asomaba la luz de la mañana. Se había quedado dormida anoche y de alguna manera había llegado en aquel cuarto blanco y gris, bien ordenado y elegante, con un toque indiscutiblemente masculino. Héctor había tenido que llevarla en brazos anoche para que se encontrara allí.
Se incorporó sobre la cama y se preguntó dónde estaría Héctor. Salió de







