Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez llegado, tomó el ascensor y subió a su piso. Ya en el rellano, sacó las llaves de su bolsillo y caminó hacia su apartamento, pero para su inesperada sorpresa había dos guardaespaldas a cada lado de su puerta. Se detuvo confuso por un instante, pero después supo a lo que se enfrentaba; cuando creía que ya nada podía ir a peor, se estaba dando cuenta de lo equivocado que estaba.
Se acercó y su puerta estaba abierta, le hubiera sorprendido que fuera distinto. Exhaló profundo, lis







