Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu padre no era el único que había tenido visita ese día. Horas después de que se fuera Oliver, vinieron a por ella Sergio y Alba Roja.
—Le conté lo mal que te sentías y me convenció a que viniéramos por ti. — justificó Sergio mientras Alba Roja la estaba dando un abrazo.
—Necesitas despejarte un poco. —continuó Alba.
—Os lo agradezco mucho, pero no creo que esté de ánimos para nada.
—Suponía que dirías algo parecido, pero es que no tienes elección, te vienes c







