Mundo ficciónIniciar sesiónYa armada de valor, salió seguida de la pelirroja al patio donde se encontraba Héctor charlando animadamente con Fares, el jardinero, mientras secaba el auto ya lavado. Fares decidió alejarse al ver que se acercaban las chicas. Héctor se volteó para verlas y las sonrió educadamente.
—¿Ya te marchas? —le preguntó a la visitante.
—Depende, ¿prefieres que me quede?
—No me has dado tu nombre
—Cierto, me llamo Alba Roja.
—Vaya, ¿por qué no me sorprende? — pr







