~OLIVER~
Me quedé mirándola un segundo más, sin moverme, como si necesitara escucharla otra vez para estar seguro de que no había entendido mal.
—¿Entonces es verdad? —pregunté al fin, todavía con esa sensación extraña apretándome el pecho—. ¿Shelia regresó?
Mi madre asintió con calma, sin apartar la mirada de mí.
—Es verdad —respondió—. Llegó esta mañana y ha venido a pedirnos que le demos la oportunidad de hacer aquí sus prácticas como veterinaria.
El silencio cayó entre nosotros de