~SHELIA~
El sonido de la cremallera cerrándose me atravesó el pecho a pesar de que no fue fuerte ni fue violento, aunque sí definitivo.
Me quedé de pie en medio de mi habitación, viendo cómo mi madre doblaba otra de mis blusas con una precisión que no tenía nada que ver con cuidado y todo con decisión. La colocó dentro de la maleta sin mirarme, como si hacerlo fuera más fácil si evitaba mis ojos.
—Mamá… —mi voz salió más baja de lo que quería—. Por favor.
No respondió.
Siguió metiendo