~OLIVER ~
No me gustaba el silencio cuando venía de ellos.
No era un silencio vacío ni incómodo; era uno de esos que te obligan a pensar, a escuchar lo que no quieres escuchar, a enfrentarte a cosas que preferirías dejar sin nombre.
Estaba de pie frente a la ventana del despacho, con la vista puesta en los corrales, aunque en realidad no estaba viendo nada. Sentía la presencia de mis padres detrás de mí, firme, constante, esperando.
No iban a dejarlo pasar. Sabía que no lo harían.
—Ol