~EDMUND BLACKWOOD~
Recorrí el rancho como lo hacía cada mañana, con las manos a la espalda y la mirada fija en cada detalle que otros pasarían por alto. No necesitaba que me dijeran cómo iban las cosas, lo veía en la tierra, en los animales, en la forma en que los hombres trabajaban o evitaban mi mirada. Todo en ese lugar respondía a mí, a mis decisiones y al control que había ejercido durante los más de treinta años que llevaba trabajando esas tierras y haciéndole creer a todos que eran mías