OZZIAN
Hay cosas que nunca cambian, como la rabia que invade mi sistema en estos momentos, en cuanto escucho las palabras de Ela, todo se va a la mierda, mi autocontrol con esta chica se rompe, veo rojo, el pasado me golpea el pecho, escucho incluso el eco de su voz, fue una mala idea emplearme esa pregunta, en especial cuando siento la sangre de Bernat Young, bombear en sus venas.
Está a mi alcance y al mismo tiempo no, tengo en mis manos lo que más ama en la vida, esa pequeña parte tan frágil que me enloquece, quiero romperla, quiero dañarla, ensuciarla, me pregunto qué pensará Bernat cuando vea que he destrozado y dañado a su amada princesa.
—Ozzian.
La voz de Ela se escucha tan lejana ahora, todos mis músculos se tensan, el aire colapsa a nuestro alrededor, la bruma que me nubla la visión se despeja lento hasta que su rostro es visible de nuevo, una mueca se dibuja en su perfecto rostro de muñeca.
—¡Ozzian, me lastimas! —exclama.
Es entonces que me doy cuenta de lo que estoy hacie