Mundo ficciónIniciar sesiónLas manos de Valeria temblaban tan violentamente que apenas podía sostener el sobre. Las quince fotografías parecían arder a través del papel manila, marcándola, acusándola. Vincenzo bebía su café con tranquilidad estudiada, observándola con esos ojos idénticos a los de su madre, esperando.
Valeria metió las fotos de vuelta en el sobre, sus







