Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl café Bella Luna quedó en silencio absoluto. Hasta la camarera dejó de limpiar las tazas, congelada por la tensión que saturaba el aire. Valeria sintió cómo la sangre se le helaba en las venas mientras miraba a Enzo parado en la entrada, su rostro una máscara de furia contenida.
—Enzo... —comenzó, poniéndose de pie tan rá







