41. Desenlace
Ravenna
El pasillo estaba en silencio cuando salí de la habitación en busca de Benjamin. Mi cabeza latía y mi ojo derecho palpitaba. Necesitaba encontrarlo, algo andaba muy mal, podía sentir su dolor. Seguí mi instinto a través del laberinto que era la casa de Ragnar, intentando captar el olor a hierba de limón del lobo híbrido. Caminé lo más rápido que pude en cuanto la intensidad del aire se alteró.
Llegué a la puerta de una sala cercana, donde reconocí las voces familiares. Al entrar, me enc