40. Enfrentando a los demonios
Benjamin
El aire estaba cargado de tensión mientras esperábamos fuera de la sala de reuniones. Podía sentir el peso del miedo y la desesperación de Ravenna oprimiendo mi pecho, asfixiándome de manera aterradora. Mi corazón latía descontrolado y mis manos temblaban ligeramente, aunque intentaba mantener una expresión calma y controlada.
Ton, Connor y Cameron estaban a mi lado, ofreciendo palabras de consuelo y consejos para que me calmara. Trataban de tranquilizarme, diciendo que todo estaría bi