248. Los Hermanos de Emilly
Benjamin
La preocupación era un parásito constante, devorando mi mente mientras observaba a Ravenna junto a SweetWolff. La hacker estaba absorta en su portátil, el rostro iluminado por la luz de la pantalla, mientras sus dedos se movían con una velocidad impresionante. Ravenna, en cambio, parecía perdida en sus pensamientos, con la mirada fija en el suelo y una expresión tensa que delataba que su mente estaba a kilómetros de distancia.
Prefería tenerla a mi lado que encerrada sola en la habitac