249. ¿Dónde Está Rubí?
Ravenna
Desperté con el toque familiar de Benjamin, pero, en lugar de consuelo, sentí un nudo de ansiedad apretando mi pecho. La habitación, antes un refugio, ahora parecía una prisión, sofocándome con su silencio. La sensación de vacío donde mi hija debería estar me consumía.
Me obligué a levantarme; cada movimiento era una batalla contra el peso de la angustia.
—Necesito volver —murmuré, con la voz temblorosa—. SweetWolff puede encontrar algo y... necesito estar allí.
Benjamin se posicionó fi