Chloe miró desde la ventanilla del auto la mansión donde se habían estacionado. Dirigió su mirada a Dante, esperando una explicación.
- No nos quedaremos más en el hotel -dijo Dante.
Abrió la puerta para bajar primero, rodeó el auto y abrió el lado de ella. No dejó que Chloe se pusiera de pie; la cargó en brazos y caminó con pasos firmes hacia la entrada de la mansión.
- Llegaron - dijo Ivanna emocionada, de pie junto a Aleksei.
- Espero sea del agrado de la concuña, fue lo que pude encontrar e