Dante manejaba el coche con calma. Él también le había dado el día libre a su chófer e incluso había decidido no llevar seguridad esa mañana; solo serían Chloe y él-
Chloe seguía pegada al teléfono, esperando una respuesta de Ivanna que no llegaba. Era obvio que su amiga se había olvidado del mundo, seguramente disfrutando de su propia mañana de sexo, olvidándose que cada sábado desayunaban juntas.
- ¿Dónde quieres desayunar? - preguntó Dante, sacándola de sus pensamientos.
Ella giró la cabeza