Hasta dónde llega su mentira.
Dante estaba en su estudio, sentado frente al escritorio. El día anterior se lo había pasado entero con Chloe y no podía sacársela de la cabeza. Su nueva faceta lo tenía obsesionado: era divertida, directa y jodidamente caliente para coger.
Si por ella hubiera sido, se habrían follado en el mismo restaurante, pero Dante no lo permitió. No iba a exponerla así frente a un montón de extraños.
Chloe ya no era la mujer sumisa y aburrida con la que se había casado, y eso, le gustaba demasiado. El via