Las hermanas Lourdes y Esmeralda estaban sometidas a grandes dosis de estrés. Por un lado, Esmeralda sabía que su propia boda estaba cada día más cerca aunque no amaba a quien sería su esposo. Por otra parte, Lourdes no sabía que hacer con respecto al vicepresidente. Él, había llegado a su vida y la había puesto de cabeza solo con su presencia. Estaba segura de tener sentimientos fuertes hacia el, pero igual de fuertes eran sus miedos al fracaso.
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Esmeralda estaba nuevamente en s