Lourdes junto a sus hijos estuvieron en el penthouse del amigo de Kenton por una semana completa. Él no quería que ellos se marcharan, pero ella sentía que había llegado el momento de irse. Entender que estaban viviendo como pareja y que todo se sentía tan natural la asustaba.
Dylan volvió al apartamento donde vivían y todo se sintió extraño para él. De pronto aquel lugar se sentía vacío y triste. Su tía Esmeralda ya no vivía allí y se había llevado sus cosas.
Lourdes sentía nostalgia al