Esmeralda miraba fijamente a Kenton esperando que él le hiciera una propuesta después de cometer tremendo disparate, pero él no iniciaba la conversación.
-¿Cómo se te pudo ocurrir hacerme esto? ¿En qué diablos estabas pensando?- Preguntó más que enfurecida
-¿Cómo se me ocurre qué? Eres la madre de mí hijo y esto te protege a ti tanto como a él, ¿Creías que podrías guardar el secreto por siempre?- Ella no había considerado eso, aunque él si
-¿Protegerme? Me arrojaste a la prensa con lo que