Capítulo 10; Ubicar en su lugar.
Ante la mirada furiosa de su esposo, Victoria tuvo la necesidad de defenderse.
—No te desobedeci nunca me dijiste que tenía prohibido algún lugar de la casa, además, Julieta está mintiendo.
—¿Qué motivos tendría para mentirme?
—¡No lo sé, pero miente! Fue Julieta quien me animó a entrar a la habitación y además me entregó la llave, dijo que era prohibido para los empleados, pero que no para mí, y es cierto, nunca dijiste nada. ¡Julieta miente, no sé por qué hizo esto, y porque está llorando,