Mundo ficciónIniciar sesiónEl humo negro se alzaba sobre los muelles de Palamidi como una columna de alquitrán, pero el verdadero incendio lo llevaba yo por dentro. Me bajé del camión antes de que terminara de frenar, ajustándome el chaquetón de intervención con una brusquedad que casi me hace saltar los puntos invisibles de mi hombro.







