Salimos del hospital y al llegar al penthouse me sorprendí al ver a todos ahí, incluso Astrid que se miraba adormilada decidió acompañarnos. Cada uno tomó su turno para poder cargar a Mariam, en el momento que Nicolás la cargó entre sus brazos nos sorprendimos ya que el entusiasmo que mostró la bebé fue muy grande, ni siquiera lo había mostrado con nosotros que somos sus padres.
_ Supongo que reconoce tu voz _ le sonreí a mi hijo _ creo que ella te va a adorar cuando crezca, me alegra saber eso