Al llegar a la farmacia en la que había comprado la pastilla para el día siguiente me recibió la misma vendedora y sus ojos de sorpresa fueron muy grandes, ella se notaba temerosa además de que quería decirme algo que la atemorizaba a un punto indescriptible.
_ ¿Sucede algo? _ la miré y ella bajó su cabeza _ vamos muchacha habla de una vez o atiéndeme, necesito llevar unas cosas e irme pronto porque mi hijo me está esperando en mi casa y no quiero cargar a mi vecina con muchas cosas ya que ella