_ No te he sentido _ le sonreí _ no tienes nada que agradecer cariño, lo hice con mucho gusto.
Emma se encontraba en la entrada de la puerta, ella estaba bostezando mientras limpiaba sus ojos, se acercó a Nicolás y le dió un beso. Esta mujer se conformaba solo con eso, era consciente de que su hijo no era como los demás niños y que no le daría una muestra de afecto libremente.
_ Creo que es hora de irme _ miré mi reloj _ ya es tarde y mañana tengo una junta con mi papá, nos vemos cariño.
Le