Capítulo 38

Mi tía apartó sus ojos porque sabía bien que tenía la razón pero Angelique no miró esto, ella se enfocó en mirarme con un desprecio tan grande que me empezó a sofocar a un punto insoportable sin embargo eso desapareció en el momento que Ilán puso sus manos en mis hombros entonces volví a alzar la cabeza y a sentir ese alivio que solamente sentía con él.

— Muy bien, mañana quiero que se levanten temprano ya que vamos a ir al hotel y será su primer día de trabajo — pusé mi mano en la de Ilán que
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