La psicóloga me escuchó atentamente e incluso me dió un vaso con agua, aún me dolía hablar de la muerte de Gabrielle y me sentía demasiado culpable con esto.
— Así que se siente culpable por el suicidio de su hermana — yo asentí — ya veo, supongo que si se hubiera encontrado ahí nada de esto hubiese pasado.
— ¿Disculpe? — me mostré sorprendido — ¿Sabe qué? Creo que no fue buena idea venir, si me disculpa tengo que irme.
Salí del consultorio y la primera persona que miré fue Astrid, ella se l