Mundo ficciónIniciar sesiónDurante más de una hora, la mujer a mi lado le dice tantas cosas a su hijo que considero que ahora si me odia, porque con tanto tiempo recordando que debe demostrar amor a alguien que no ama, dudo que sea posible que al menos me quiera.
Sin embargo, por sorprendente que parezca, mi habitación es llenada de ramos de flores tan grandes que no hay manera de que alguien pueda caminar aquí y eso parece complacer a la mujer que cuelga la llamada sin despedirse de su hijo.<






