Mundo ficciónIniciar sesiónEscasamente me dan tiempo para bañarme, cuando ya tienen el gran bus parqueado en la puerta de la casa. Como era de esperarse, no necesito preocuparme por la comida o las maletas que deberán llevarse para las vacaciones.
En especial, cuando incluso para preparar a mi hija cuento con mucha ayuda. Por eso, cuando bajo a desayunar, el caos de las vacaciones se nota. Después de todo, no hablan de otra cosa que no sea como van a consentir a mi hija.— ¿S






