Mundo ficciónIniciar sesiónEl momento que no quería que llegara, finalmente hace su entrada como si todo lo demás no pudiese realizarse si yo no me marchaba y por eso, mi madrina y Eydran me están acompañando.
‘¿Qué debería hacer? No quiero separarme de mi marido.’ Me digo mentalmente.— Es el momento, maldita sea, ese perro desgraciado, si pudiera, le cortaría la cabeza. — dice mi madrina mientras hace una demostración de como agarraría una espada para hacerlo.— Sin duda, lo haría. Estoy seguro que lo realizaría. — me dice Eydran sonriendo por las ocurrencias de su madre.— Bueno, espero que pueda encontrarlo y antes de hacerle esa herida mortal, usted no resulte lastimada o no me lo perdonaría. — le digo.Mi madrina de inmediato corre y me abraza con tanto amor que siento la calidez como me rodea y permanece en mi cuerpo por mucho tiempo.<






