Ni siquiera hemos empezado el interrogatorio cuando mi teléfono suena con un mensaje de Eydran:
‘Si tus padres te colocan demasiado difícil estar conmigo solo dímelo y yo iré inmediatamente hasta donde ustedes se encuentran para asumir la responsabilidad de toda crítica y reproche.’— Deja de concentrarte en el teléfono porque tenemos una conversación pendiente. — Ordena mi padre y yo guardo el teléfono sin darle una respuesta a Eydran.— Quiero que seas sincera con nosotros Irina, ¿realmente quieres ese hombre que no es de tu propia especie y que además de ello, tiene una discapacidad? ¿Lo que sientes es tan fuerte al punto de quererlo y quedarte con él a pesar de todas las cosas que ustedes saben que han vivido? — pregunta a mi madre directamente.— Si la respuesta a esas dos preguntas es no, lo mejor que podemos hacer es recoger nuestra