Mundo ficciónIniciar sesiónNi siquiera pregunto a donde piensa llevarme, sino que, me esfuerzo por no gemir porque mi mente se ha puesto en mi contra y comienza a recrear en mis pensamientos, todas las veces que me ha hecho gemir.
‘Que mala suerte la mía, ni en mi mente puedo confiar.’ Me digo mentalmente.— ¿A dónde piensas llevarme? — pregunto preocupada.— Al auto, quiero llevarte a un hotel o casa lejos de mi familia, pero, no creo que pueda soportar






