Mientras Massimo viajaba de regreso de Alemania, en Suiza, Luciano luchaba contra la única opción que le daba su madre, él se negaba, pero ella cada día le recordaba que no estaba bien y lo mejor sería que la dejara ir.
— Luciano, piensa bien lo que estás haciendo hijo… Estás tirando por la borda tu dinero, yo nunca voy a volver a estar bien, déjame ir, yo he tomado la decisión.
— ¡ESA NO ES TU DECISIÓN M*****A SEA! — Dijo Luciano Frustrado.
— ¡Si lo es! Viví una buena vida hijo, tuve la oportun