Massimo regresó de Alemania, su vida había cambiado con ese viaje, el hombre traía más preguntas que respuestas, el único que podía contestarlas estaba en Eslovenia.
— Pietro… Eres un hijo de puta, ¿por qué demonios tengo que ejecutar tu estúpido plan? — Dijo Massimo en voz alta.
Por obvias razones nadie le contesto, tomaba un trago de whisky cuando alguien llamo a la puerta de su estudio.
— ¿Massimo? — Se escuchó una voz femenina.
— ¡Adelante! — Dijo Massimo girando su silla hacia la puerta.
Pa