Laura solo pudo sentir como una oleada de calidez y orgullo la invadía, pero no podía confiar solo en las bellas palabras de ese hombre, ya una vez lo había hecho y las cosas no salieron del todo bien, por lo que prefería y paso a paso.
- Sobre nosotros, sé que en su momento hice y dije muchas cosas y no hay palabras que puedan venir a reparar todo lo que hice.
Por eso no te voy a llenar la cabeza, diciéndote: perdóname, no sabía lo que decía, ni hacía, porque claramente sabía, no soy idiota.
L