Luego de esa larga charla entre Laura y Magnus, el segundo fue al estudio de Massimo, buscó un número y luego llamó.
- Giuseppe Giorgi… - Dijo Magnus al teléfono.
- ¿Magnus? ¡Qué milagro! Es una asombrosa. ¿Llamada? - Dijo una voz ronca del otro lado de la línea.
- Ojalá dijera lo mismo, pero no… Tengo un tema pendiente que me gustaría tratar contigo. - Dijo Magnus en un tono realmente serio.
- Dime, Magnus. Soy todo oídos. - Dijo la voz un poco nervioso.
- Nos vemos en 30 minutos en el paraje d