Paloma pensó mucho en la decisión que debía tomar, pero luego de un buen momento en silencio, dijo:
— ¿Cuándo nos iríamos?
— Eso sería hoy mismo…
Paloma tomó aire y dejó salir un largo suspiro…
— ¿Tú nos vas a acompañar?
Aldo se quedó callado y, luego de un momento, dijo:
— Vamos a hablar con los demás…
La tomó de la mano y la llevo dentro de aquella casa de seguridad.
Mientras ellos estaban fuera, Massimo y había decidido que esa era la mejor opción, no quería poner en peligro a sus hijos y men