Una vez que llego al lugar donde Valeria le esperaba, la encontró sentada en una banca comiendo un delicioso helado. No cabía duda de que, a pesar del paso del tiempo, su esposa era una chica que en ocasiones le seguía sorprendiendo. Podría ser una exquisita mujer y de pronto cambiar completamente a una tierna niña, muchas de esas cosas habían enamorado a Marco, que, aunque tuvieron que pasar casi 2 años para estar juntos, ahora eran una pareja sólida.
Marco se acerco sigilosamente y la tomó de