Tras el altercado entre Marco y Massimo, el ambiente en la casa de Pietro era tenso, todos estaban decididos a llevarlo a Florencia, pero la última voluntad de Pietro era el Cementerio Flaminio y Marco la cumpliría así tuviera que hacer uso de todo su poder, lo que implicaba dejarlo al descubierto, no como un simple pedazo de carne moribundo, sino como lo que era, un Barzinni.
- Marco ¿Podemos hablar en el estudio? – Dijo Leonardo viendo al hombre en la sala.
- ¡Si señor Leonardo, vamos! – Dijo