Pietro se encontraba abrazando a Celeste, su nariz estaba enterrada entre aquellos rebeldes risos, el aroma de esta mujer, lo generaba cierta tranquilidad. Mientras la abrazaba, por un momento su mano bajó de su cintura a su vientre bajo, cuando hizo esto un recuerdo llego a su mente, el aroma a agua de rosas, ese vientre cálido, anteriormente ya lo había vivido, era como si estuviera en un déjà vu.
Estuvo a punto de decir algo, pero prefirió callar, no podía confiar en su mente, pero algo era