Marco llego al edificio del conglomerado Pellegrini, descendió de un auto normal, su tan acostumbrado BMW X6, para los Pellegrini, el lujo era sinónimo de estatus, pero para él, entre más desapercibido pasara, mejor. Massimo ya había dado indicaciones de que el señor Barzinni llegaría y debía ser tratado como si fuese el CEO, nadie entendía que sucedía, todos sabían que Massimo era el único dueño y CEO, de la noche a la mañana ¿Llegaría otro?
Al descender del auto, el valet parking de la compañí