Massimo llevaba en la mano la chamarra manchada de café, llego al automóvil que le esperaba y se dirigió al Hotel Four Seasons Madrid. Durante el trayecto trato de checar sus correos, pero siempre que trataba de concentrarse, la imagen que llegaba a su mente era de la chica que acababa de conocer.
- ¿Pabaoc? ¡Que extraño sobrenombre! – Se dijo a si mismo Massimo, recargándose y soltando por completo su cuerpo en el asiento trasero del auto.
La mirada de esos ojos grises no podía sacársela de la