Era la tarde noche de domingo, Laura fue a su habitación después de comer, los chicos, cada uno en su habitación haciendo la tarea de último momento, Massimo los amenazo con que el castigo, sería ejemplar, si no presentaban su tarea completa o si alguno de ellos faltaba a algún deber en el colegio. Paloma, por su parte, estaba con sus padres, recién le habían escrito y el fin de semana lo pasaba con ellos.
El hombre caminaba por el jardín trasero, cuando de pronto su móvil comenzó a vibrar, saco